Por: Álvaro Apodaca Mendoza.
Históricamente la prensa ha sido el medio de difusión con mayor presencia en la opinión pública, siendo autonombrada en la mayoría de las ocasiones como “la voz del pueblo” o términos afines. Sin embargo, órganos de esta índole rara vez no responden a intereses sociopolíticos, utilizándose en la mayoría de los casos para señalar, protestar, desprestigiar e incluso difamar. Tal es el caso de Tribuna de Sonora, un semanario de San Luis Río Colorado (en delante San Luis) que se publicó bajo el lema “Expresión Autentica del Pueblo” durante el año 1966 con la dirección de Jorge Villaseñor Gudiño junto a sus colaboradores Xavier Soria, quien fue jefe de redacción de este y el Dr. Francisco Arzate Casas, promotor principal del periódico.[1]

Tribuna de Sonora surge en un momento histórico de sumo interés para el análisis sociocultural de San Luis. Por estas fechas la ciudad de encontraba consumando un proceso de modernización el cual consistió en el desarrollo de un nuevo espacio de esparcimiento social a partir de una serie de construcciones en una misma zona (el actual centro histórico). El espacio se benefició de la edificación de la Parroquia Inmaculada Concepción en 1946, la escuela primaria Abelardo L. Rodríguez en 1948, la escuela primaria Colegio Kino en 1952 y el Palacio Municipal en 1958, todo alrededor del parque local (nombrado Benito Juárez en 1950).
A la postre de este proceso, el ayuntamiento comenzó a enfatizar en la construcción del ciudadano sanluisino a través de diversas campañas de índole moral la cual se había visto afectada a raíz de la creciente presencia de boticas que vendían píldoras sin receta o “pingas” y de la zona de tolerancia y su influencia en la sociedad. El medio idóneo para llevar a cabo dicha tarea era la prensa, la cual respondía a la Asociación de Periodistas de San Luis Río Colorado “Armando Ives Lelevier” (APSLRC), específicamente con los periódicos Extra y Brega los cuales exhibían las inmoralidades de estos sitios.[2]

En este contexto, aparece Tribuna de Sonora con el principal objetivo de reivindicar la labor periodística que se había perdido por la doble moralidad y línea política a la que la APSLRC era adepta, todo esto través de la crítica. El impulso del presente semanario fue regresar al periodista el carácter ciudadano y moral que tanto había caracterizado a la prensa en sus inicios y que, según el mismo órgano, estos valores no eran representados por la asociación. En palabras de Jorge Villaseñor:
Es muy importante que el público se reflejara la idea de que todos los que nos dedicamos al periodismo estamos limpios de pecados y de que son precisamente los que tienen negros estigmas en su vida, quienes tratan de enlodar a quienes aún conservamos limpio nuestro expediente como ciudadanos y hombres de amplia trayectoria moral. (sic)[3]
A partir de esta ética periodística, Tribuna de Sonora emprendió una labor de exhibición de diversas figuras publicas de la comunidad que, bajo sus estándares, no representaban a la sociedad sanluisina, haciendo que “desfilaran” en sus columnas. Este semanario contaba con diversos mecanismos de señalamiento, entre ellos, uno muy particular que era “Tribuna Pregunta” una sección colocada en la parte inferior de la primera plana la cual, a manera de pregunta, exhibía actos de inmoralidad. A continuación, se presentan los señalamientos documentados hasta la fecha en los diversos números que se publicaron mientras el periódico se imprimió:

Tribuna Pregunta ¿… Sera cierto que el Profesor Pizano saca más dinero como Periodista Chantagista que como Profesor? (sic).[4]
Tribuna Pregunta ¿… Sera cierto que el Chivito se compro un candado de castidad, para asegurar a su media costilla y confiar que cuando salga a su trabajo no le coman el mandado? (sic)[5]
Tribuna Pregunta ¿… Sera cierto que Hernán Ángel Cota, jefe de redacción de Extra, persiste cínicamente en su malsana costumbre de tratar de saciar sus apetitos sexuales con inocentes criaturas? (sic)[6]
Tribuna Pregunta ¿… Sera cierto que a Gilberto Apodaca Huez, sus amigos le apodan el “hígado” y el cara de “huarache” por lo “guapo” que esta? (sic)[7]
Tribuna Pregunta ¿… Sera cierto que el Profesor Héctor Pizano al urdir la intriga contra tres profesores de limpia trayectoria, a quienes acusara de Comunistas, se ha ganado el repudio general de todo el profesorado? (sic)[8]
Gran parte de quienes “desfilan” en Tribuna de Sonora, son miembros de la APSLRC, y como resultado de estos señalamientos y tras un proceso legal donde se involucraron diversas instituciones gubernamentales y civiles, se optó por censurar a dicho semanario el cual se publicó por última vez el 8 de diciembre de 1966 con tan solo 26 números.
La revisión de la presente censura nos permite reflexionar en torno a la manera en la que se impone una narrativa a partir de la exposición y control de los medios. En la actualidad, la llegada de las redes sociales ha significado un antes y un después en la manera en la que se construye el discurso, este ya no depende netamente de un grupo concentrado de poder, sino que, la participación ciudadana obtuvo un valor importante que dio paso a lo que conocemos popularmente como “funas”.
La cultura de la cancelación deviene de todo un proceso sociocultural históricamente arraigado a los medios de poder y el espacio público. Medios como la prensa y hoy las redes sociales nos permiten percatarnos del discurso como herramienta de exhibición y la evolución que ha tenido en la sociedad.
Bibliografía
Periódicos
Brega
Extra
Tribuna de Sonora
[1] Los tres sujetos mencionados fueron importantes periodistas y empresarios con amplia presencia en la opinión publica de San Luis Río Colorado.
[2] Frecuentemente se utilizaban las primeras planas para visibilizar el ambiente de perjuicio producido por los centros de vicio y adicción inducido por las boticas. En el número 778 de Extra apareció el titular Se Frenará el Vicio en las Juventudes el cual iba enfocado a exigir a las autoridades de salubridad que actuaran contra la venta de estupefacientes, mientras que en el número 728 de Brega se publica A ti Comerciante en Drogas, un artículo que apela al lado humano de los comerciantes que trafican con esta clase de productos buscando concientizar sobre el uso de estos.
[3] Tribuna de Sonora. Número 13. 14 de octubre de 1966. (pág.2)
[4] Tribuna de Sonora. Número 13. 14 de octubre de 1966. (pág.1)
[5] Tribuna de Sonora. Número 16. 30 de octubre de 1966 (pág.1)
[6] Tribuna de Sonora. Número 17. 30 de octubre de 1966 (pág.1)
[7] Tribuna de Sonora. Número 20. 10 de noviembre de 1966 (pág.1)
[8] Tribuna de Sonora. Número 23. 20 de noviembre de 1966 (pág.1)
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